Aventuras en el paraíso escolar


Después de un par de semanas de haber ingresado al segundo semestre de la licenciatura en educación primaria, en la universidad normal Martha Christlieb, dimos inicio a nuestra temporada de observaciones, la cual abarcaba los días 25 y 26 de febrero del 2020. Previo a esto, los docentes encargados de asignarnos la escuela que visitaríamos, dividieron el grupo en equipos y seleccionaron a un “jefe/encargado” para que éste, se hiciera responsable sobre el papeleo que se debe llevar acabo (registro de asistencia, hora de entrada y salida, etc.).  En el caso de mi equipo (conformado por: Marcos, Paulina, Asul, Keira, Alexandra, Daniel, Ulises, Dulce y su servidora Larissa), nos asignaron la escuela: Antonia G. De Perdomo, que se encuentra ubicada en la localidad de Cuautlapan.
El primer día. 
Era un amanecer muy bello, el sol comenzó a salir alrededor de 6:30 am, hora exacta en la que me desperté con mucho entusiasmo y ganas de conocer, ayudar, observar, lo que pasa en el día a día dentro de esta escuela. Sin embargo, sabía que debía apresurarme a asearme, ordenar mis útiles, preparar mi desayuno, etc. ya que mi hora de entrada era a las 8:00 am. Dentro de la institución, como en muchas otras, se cuenta con un reglamento estricto, por lo que no me dejarían ingresar si rebasaba la hora límite. Tenía muy presente que debía salir de casa con suficiente tiempo, para así evitar cualquier percance o contratiempo que se llegase a presentar. Éste día, llegué con 8 min de anticipación; tuve la oportunidad de ver como la mayoría de padres lleva/acompaña a sus hijos hasta la entrada de la escuela, lo cual me dio una muy buena impresión en cuanto al contexto familiar.
Al sonar el toque de las 8:00 am, se cerraron las puertas de la escuela y todos los niños comenzaron a salir de sus aulas y a acomodarse por salón, en el lugar que les correspondía alrededor de la cancha, para presencia y participar en el acto cívico. Pude notar que los niños guardaban el respeto que se merece y presentaban buena actitud. Posteriormente se realizó una gran representación de banderas, en donde se mostraron los diferentes diseños por los que ha pasado la bandera que representa a nuestro país México; con motivo a que el 24 de febrero se celebra el día de la bandera y como buenos mexicanos que somos, además de futuros docentes, transmitamos esta tradición cultural, para que los menores aprendan a valorar y amar su país. También, cuando finalizó dicho acto cívico, el director de la institución realizó una dinámica con todos los alumnos, la cual consistía en hacer preguntas sobre las efemérides del mes y los niños que contestaran correctamente, recibirían un premio. Considero que es una parte importante en el aspecto de aprendizaje, ya que se genera una participación activa por parte de los alumnos, además hay motivación por parte de los docentes.
Y después de tanto esperar, por fin llegó la hora de ingresar a las clases como tal. La primera asignatura que tenía el grupo de 6° era artísticas, pero como esta materia la imparte un maestro extra, la docente de grupo, tuvo el tiempo suficiente para organizar una junta con los padres de familia, por lo tanto, entré en un gran dilema, ya que tenía la idea de que ambas cosas era interesantes de observar.  Lo pensé por un momento, tomé la decisión de estar media clase en una actividad y lo que resta en la otra; En primer punto, tenemos la junta de padres de familia, en la cual abarcaron diversos aspectos sobre los alumnos, pero se enfocaron más en las calificaciones y en la temporada de exámenes que ya se aproximaba. La maestra solicitaba que los padres, apoyaran a estudiar/repasar los temarios que ella les proporcionaba a los niños, a que cumplieran con las tareas, materiales, entre otras cosas. En mi opinión es de suma importancia que exista ese lazo entre maestros, alumnos y papás, ya que esto logra un mejor desarrollo en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los niños.
Por otra parte, cuando pasé a observar la clase de artísticas, pude notar que a todos los niños les gusta participar, bailar, etc. y por lo tanto pasan un momento cultural agradable. Sin embargo, las condiciones del contexto local (temporada en que labora el ingenio de azúcar), debido a la gran cantidad de tizne que se genera, afecta la zona techada en donde los niños practican, por lo que se ensucian mucho el uniforme y hasta cierto punto daña su salud e higiene personal. Cabe mencionar que cuando regresan al salón, les reparten toallas húmedas, para que realicen su aseo personal; lo cual me parece una buena estrategia para cuidar la salud e higiene de los niños.
Para finalizar este día, los alumnos continuaron con su clase de historia, en donde la maestra retomo el tema emblemático del mes, “La bandera de México” y realizaron una hoja técnica. Me parecía una actividad demasiado sencilla, sin embargo, los niños tardaron un par de horas; cuando de repente una de las niñas termino, la maestra le pidió su libreta para revisarla y ver qué temas eran los que habían abarcado a lo largo del trimestre; acto siguiente de esto, realizó una lista con todos los temas, para que conforme fueran terminando les hiciera la revisión de bloque, a lo cual pensé, debe ser algo muy sencillo y rápido, y vaya sorpresa que me lleve, la mayoría de los niños tenían sus libretas completas y en orden, por lo tanto si fue como lo imaginaba. Este día fue una experiencia corta pero muy buena.
El segundo y último día.
Y llego de nuevo la mañana, me encontraba un poco cansada, debido que no estoy acostumbrada a levantarme tan temprano y dormirme tan tarde, pero sabía debía asistir a la observación, ya que eso representa en mi la responsabilidad, aunque, por otra parte, ya se me estaba haciendo algo tarde para salir de casa, por lo que trate de apresurarme lo más que podía, sin embargo, esta vez a diferencia del día anterior, no tome las precauciones sobre algún percance. Entonces paso…. había tráfico en el camino, me sentía algo nerviosa y preocupada por no llegar a tiempo a la escuela, ya que si tenía bien en claro que después de las 8:00 am. ya no entraba nadie. Pero al final logré llagar un minuto antes de que dieran el toque, me bajé enseguida del coche y entre; cuando ya estaba adentro sentí un gran alivio, pero también, me sentí apenada de casi no llegar.
Posteriormente ingrese al salón de clases, todos los niños ya se encontraban adentro y listos para un nuevo día lleno aprendizaje y experiencias nuevas. Comenzaron su jornada de clases con la asignatura de español; se encontraban viendo el tema de remedios caseros, realizaron una dinámica (la papa caliente), para que los niños pasaran al frente y leyeran uno de los remedios que habían traído de tarea, todos querían participar, al menos eso noté, pero el tiempo no abastece para que todos pasen, por ese motivo se hizo dicha dinámica.
Luego pasaron a la asignatura de matemáticas, en la cual estaban viendo el tema del punto decimal y las fracciones. Pero simplemente retomando y retroalimentando el tema, realizaron una hoja técnica de dicho tema. Mientras ellos realizaban esa actividad, yo continuaba revisando libretas. Cuando por fin termine las libretas de historia, la maestra ya me tenía lista otra hoja en donde marco los temas vistos en la asignatura de español, así que comencé a revisar. Cuando las revisaba, había alumnos que todavía no finalizaban su hoja técnica, y en lo que se me acercaban a entregarme la libreta, me preguntaban que si los podía ayudar a realizar la actividad; yo les respondía que sí, pero que no les iba a dar las respuestas como tal, sino que les iba a explicar cómo se realizaba la operación en la que tuvieran duda. Y así fue, me sentí tan bien de poder ayudarlos, que ya hasta ganas de dar clases tenia.
Acto siguiente, tenían clase de computación con un docente extra, por lo que le comenté a la docente de grupo (Leticia Hernández García) que, si le podía aplicar una encuesta, a lo que amablemente respondió que sí. Cabe mencionar que la entrevista, tenía el objetivo que me ayudara a identificar a los niños que presentaban problemas en su desarrollo escolar. Al dar inicio a la entrevista, quise preguntarle un poco sobre ella (preguntas personales), más que nada, para generar un ambiente de confianza. A medida en que la docente me iba contando algunas experiencias, fui introduciendo el tema al que quería llegar; cuando por fin entramos como tal, me comentaba que es su salón solo se encontraba un niño que estaba identificado con imperactividad, y otros dos con problemas visuales y auditivos, pero también me comentó que, dentro de la escuela, contaban con el servicio de U.S.A.E.R. algo que me pareció muy importante, porque muy pocas escuelas públicas cuentan con estos servicios, que realmente son necesarios en cualquier escuela.
Entonces, finalicé mi entrevista con la docente, para pasar a entrevistar a la docente (Diana A. Santiago Pérez) y encargada de dicho programa, la cual me fue de mucho apoyo, ya que me explico y me ayudo a identificar con exactitud el problema que presentaban dichos alumnos. El niño se llama Cristopher, el cual estaba en la matrícula por problemas de aprendizaje (sobre todo la lecto-escritura), por lo que quise indagar más y cuestioné el por qué el niño presentaba dicho problema, a lo que la respuesta fue: El niño tiene un par de problemas familiares, por ejemplo: no hay un cierto lineamiento brindado en casa por los padres, la madre es inconsistente en cuanto a los aspectos escolares. Pero llego un momento en el que la docente Diana, me dijo que era información privada/confidencial, por lo que no podía ser muy específica, pero en pocas palabras ese era el problema. Decidí preguntarle sobre el método o las estrategias que utiliza para ayudar al niño a leer y escribir; -Ella dijo: método global, silábico, alfabético, los cuales enmarcan el sistema de lecto-escritura de los niños que tienen síndrome de Down, pero eso no quiere decir que Cristopher tenga esa discapacidad, sino que funciona adecuadamente frente este problema, lo cual me sorprendió mucho.                                                                                                                                                

 Y así finalizó mi día, me lleve un muy buen sabor de boca, tanto de los maestros de planta, externos y sobre todo con los auxiliares. En lo personal fue una experiencia muy corta, ya que me hubiera gustado estar más días, para comprender a fondo los problemas que suelen presentarse dentro del aspecto escolar, pero también fue muy significativa, ya que me motivo a ponerle más empeño a lo que quiero lograr. ¿Y qué es lo que quiero lograr?, ser una excelente docente, amar mi profesión y amar a los niños.










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